La PED es una enfermedad viral altamente contagiosa que afecta a cerdos de todas las edades, aunque los recién nacidos o lactantes son los más vulnerables. En ellos, la enfermedad puede causar mortalidades muy elevadas.
Está causada por un coronavirus ARN, capaz de diseminarse rápidamente dentro de la granja y producir brotes explosivos.
¿Cómo reconocer sus síntomas?
Los signos clínicos pueden variar según la edad del animal. Conocer estas diferencias es clave para actuar a tiempo.
En cerdas
- Diarrea que puede ir de heces pastosas a heces muy acuosas.
- Consistencia similar a las heces de vaca en algunos casos.
- Vómitos.
En lechones lactantes
- Diarrea acuosa.
- Vómitos.
- Deshidratación severa.
- Alta mortalidad, especialmente en animales menores de 14 días.
En cerdos de transición y cebo
- Diarrea líquida, sin presencia de sangre ni moco.
- Mortalidad baja, pero morbilidad muy alta.
- Cuando el virus entra por primera vez a la granja, el brote puede extenderse rápidamente hacia reproductoras y animales en crecimiento.
- Vómitos.
¿Cómo se transmite la PED?
El virus tiene varias vías de diseminación, lo que facilita su ingreso si no se siguen protocolos de bioseguridad estrictos.
Transmisión directa
- Contacto entre animales enfermos y sanos.
Transmisión indirecta
- Vehículos como camiones de transporte.
- Ropa, botas y herramientas contaminadas.
- Presencia de roedores u otros vectores dentro de la granja.
Acciones para el control de la PED en granjas
Para evitar que la enfermedad se propague o se repita, se recomiendan las siguientes medidas:
1. Cuarentenar la granja infectada
2. Inmunización a todos los animales destinados a la producción
3. Limpieza y desinfección general
4. Reforzar la bioseguridad en granjas
La PED es una enfermedad que puede causar pérdidas severas, especialmente cuando afecta a lechones recién nacidos. Sin embargo, un manejo adecuado, bioseguridad estricta y un plan de acción inmediato pueden marcar la diferencia entre un brote devastador y una granja protegida.